Ovejas criadas en un paraje natural privilegiado                                                

Nuestra leche procede exclusivamente de nuestras ovejas, criadas en un paraje natural privilegiado y con un clima duro y extremo, que favorece el crecimiento de una vegetación muy rústica que sirve de alimento a nuestras ovejas de raza manchega. Todos estos factores favorecen la elaboración de un queso con unas características únicas.

Nuestras ovejas se crían en rigurosas condiciones de higiene y controladas sanitariamente de manera periódica. Los animales son ordeñados en modernas instalaciones donde la leche es enfriada inmediatamente a 4 ºC. El resultado es una leche limpia, exenta de olores y sabores extraños, de sabor dulzón, lechoso y con recuerdos a cereal malteado.

Nuestro rebaño es la parte más importante de nuestra quesería. Lejos de otro tipo de explotaciones más industriales, nuestras ovejas tan sólo producen la cantidad de leche natural, sin ser forzadas en ningún momento. Sólo de esa manera seremos capaces de transmitir al queso la riqueza de nuestra flora autóctona.
La cría de oveja manchega está perfectamente regulada por la asociación de productores que evalúan a cada animal. Así, nosotros, tenemos los datos de las tres generaciones anteriores de cada animal.