Quesería
Una apuesta por la tradición manchega. Un homenaje a El Quijote.
Quesería 1605 toma su nombre del año en que vio la luz la primera edición de El Quijote. Más que una fecha, es un símbolo: el respeto por lo auténtico, por lo bien hecho y por una tradición que merece mantenerse con orgullo. 1605 es la apuesta de Terraselecta por proteger y elevar el Queso Manchego, uno de los grandes quesos del mundo. Aquí el oficio manda: nuestros maestros queseros elaboran cada pieza de forma artesanal, cuidando los gestos que marcan la diferencia. La cuajada se introduce en los moldes uno a uno, a mano, y la maduración se realiza de manera progresiva, con la calma necesaria para construir textura y carácter.
El resultado es un queso selecto, de elegancia en boca, perfil afrutado y un sabor profundo que se recuerda. Y todo ello con las garantías de calidad que exige la Unión Europea: tradición, sí, pero con el rigor sanitario y el control adecuados para hacer las cosas como antes… con la seguridad de hoy. Para obtener 1 kg de queso curado, se necesitan entre 5 y 6 litros de leche de máxima calidad. Cada decisión suma cuando buscas un Manchego que hable de origen, de oficio y de tiempo. Ninguna pieza es idéntica a otra. Eso es la belleza de lo hecho a mano.
Del frío al obrador: control, tiempo y manos
Desde que la leche se ordeña hasta su llegada al obrador de fabricación pasa un máximo de 48 horas, a una temperatura de 4 º C, preservando intacta su alta calidad. Posteriormente en cuba trabajamos a 32 º C, sin ningún tratamiento térmico, solo con leche cruda, para conservar toda su riqueza aromática.
Tras el cuajado, cortamos la cuajada y, cuando el grano alcanza el tamaño preciso, llenamos los moldes manualmente, pieza a pieza, con la experiencia minuciosa de nuestros maestros queseros. Después, los quesos pasan a la prensa para desuerar, y al terminar reposan durante la noche en salmuera.
A partir de ahí, la maduración y el cuidadoso afinado marcan la diferencia para llegar a un resultado excelente. El equipo de quesería y el maestro afinador evalúan el potencial de cada lote, y determinan el momento óptimo para que salgan al mercado con su máxima expresión : aromas precisos, sabor persistente y la textura ideal para cada maduración.
Y por último envolvemos cada pieza a mano, una a una, cuidando una presentación exclusiva y realizando un último control de calidad antes de salir al mercado.
Oficio, manos y una figura única: el Maestro Afinador
Un gran equipo de elaboración que trabaja de forma totalmente artesanal
En Quesería 1605 la artesanía no es un reclamo: es nuestro método. Un equipo de maestros queseros elabora cada pieza de forma tradicional y, al final del camino, interviene una figura excepcional: el Maestro Afinador, responsable de seleccionar y guiar cada lote hasta su mejor expresión. Una atención casi personalizada que marca la diferencia entre un queso correcto y un queso excelente.
Usamos la tecnología solo cuando aporta precisión. El trabajo es diario y exigente: volteamos cada queso en cámara, semanalmente, para favorecer una flora de afinado homogénea, propia y única. Esa corteza (viva y natural) es la que termina construyendo aromas y sabores definidos, con una elegancia difícil de imitar.
Quesería 1605 es la única en Castilla-La Mancha que cuenta con la figura del Maestro Afinador.
Cortijo Sierra la Solana 1878
Un establecimiento de Turismo Rural de nueva creación nacido de un Cortijo rehabilitado que conserva los valores de la arquitectura rústica y las comodidades de un alojamiento de calidad. Su situación del Cortijo, próximo a diversos pueblos de gran interés turístico, permite ofrecer diversos servicios externos para el ocio y la diversión, así como disfrutar de la incomparable gastronomía de la zona.
Situado entre las poblaciones de Herencia, al noroeste de la provincia de Ciudad Real, a 150 km de Madrid y a 5 km del límite con la provincia de Toledo y Villarta, Cortijo Sierra La Solana 1878 se encuentra rodeada de un bello paraje natural.
Con una superficie de 350 hectáreas, este establecimiento se encuentra rodeado de viñedos, almendros y de un monte de matorral denso de vegetación mediterránea donde pululan a sus anchas especies como el jabalí, tejón, águila imperial, búho real, buitres, conejo, perdiz, tórtola, paloma torcaz, etc…
La especial localización de la finca, en la ladera Sur, al abrigo de la Sierra de la Solana, contribuye a crear uno de los micro-climas más especiales de Herencia, lo que confiere a nuestros pastos unas características muy diferenciadas respecto a otras ubicaciones de la comarca. Las extremas condiciones del clima manchego con fríos inviernos, y calurosos veranos, hacen que en la finca se desarrolle una rica vegetación mediterránea, que sirve de alimento a nuestra ganadería.






